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En los últimos días he tenido la oportunidad de analizar en foros muy interesantes aspectos que yo considero fundamentales para alcanzar un liderazgo que resulte inspirador. Una de esas claves se encuentra en una gestión estratégica de nuestra comunicación personal de manera coherente con aquello que somos y con lo que de manera diferencial podemos ofrecer a la sociedad para posicionarnos correctamente.

 

En este caso comparto una charla con el coach Joan Gaya para su grupo de coaching ‘Mujeres extraordinarias’. Él ha considerado que de alguna forma el camino que yo he recorrido para llegar hasta donde me encuentro en estos momentos, mis valores y mi forma de entender el liderazgo femenino podrían resultar de inspiración para las integrantes de este foro. Esto representa un orgullo para mí y, además, es un placer siempre tener la oportunidad de compartir y aprender con otras personas.

 

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El ritmo vertiginoso de cambios que suponen los avances tecnológicos y, fundamentalmente, su impacto sobre la manera de comunicarnos dejan algo muy claro para quienes nos dedicamos al mundo del marketing o la comunicación: la necesidad constante de actualizar nuestra forma de trabajar, nuestras herramientas, las características de los departamentos dentro de una empresa en los que nos integremos…

A continuación propongo una serie de claves para actualizar tu perfil profesional si trabajas en los ámbitos que he mencionado anteriormente o estás buscando empleo en ellos. Te sugiero que las tengas en cuenta para mantener al día tu currículum en función de lo que se demanda o va a demandar en tu profesión. Están basadas en las principales tendencias empresariales, en las más destacadas de forma específica en estos sectores, que ya os comenté en un artículo anterior, y en las de los recursos humanos en general. Asimismo, he tenido en cuenta las que, en mi opinión, deben ser las principales características actuales y en un futuro inmediato de las áreas de marketing y comunicación tanto en empresas como en otras organizaciones e instituciones.

 

  • BIG DATA (RIGHT DATA): la revista de negocios de Harvard, una de las más prestigiosas del mundo, consideró que el trabajo en la conocida como Ciencia de Datos (Data Science) era el “más sexy del siglo 21”. A pesar de que aún representan una minoría las compañías que lo han incorporado de forma eficiente a la gestión empresarial, se prevé que siga creciendo la demanda de profesionales con conocimientos en esta materia. ¿Por qué? Básicamente porque es preciso saber qué hacer correctamente con la ingente cantidad de datos sobre clientes y usuarios de los que se dispone gracias a Internet para mejorar así la experiencia de estos, la forma de comunicar con ellos, la personalización de productos y servicios, etc. Yo lo estudio principalmente a través de Big Data University, perteneciente a IBM, pero hay otros muchos cursos y másteres muy interesantes. En este enlace tienes una lista muy completa tanto online como presenciales.
  •  MULTIDISCIPLINAR, MULTITAREA: la integración entre las distintas áreas que tienen como principal objetivo la relación con clientes o usuarios es cada vez mayor, así como entre empleados provenientes tradicionalmente de distintas disciplinas y que se unen en torno a retos comunes. Es cierto que aún se demanda especialización para algunos perfiles, pero la tendencia es que estos sean en mayor medida multidisciplinares y capaces de abarcar una diversidad de tareas. En este sentido, la flexibilidad y la capacidad de adaptarse a los cambios son muy valorados.
  • KNOWMAD: formada por las palabras del inglés ‘know’, es decir, saber, y ‘nomad’, que significa nómada, representa uno de los perfiles profesionales más atractivos del momento. Estos sujetos se caracterizan por ser capaces de gestionar su talento y sus conocimientos de forma innovadora en itinerancia, con lo cual son capaces de desarrollar proyectos y de dar salida a su creatividad con otros profesionales en distintos entornos. Si quieres saber más sobre el tema, te animo a ver esta breve entrevista:

  • MARCA PERSONAL: recuerdo que hace unos meses en una conferencia sobre marca personal a la que asistí el ponente indicó que las empresas no quieren trabajadores con marcas personales potentes. Sin embargo, yo creo que esto está cambiando. Las organizaciones están tomando conciencia de la importancia de la gestión del talento en su interior a través de la suma de marcas personales que representen un valor añadido para su propia marca. Esto se debe, entre otras razones, al hecho de que las compañías se han dado cuenta del poder para generar ‘engagement’ que tienen sus propios trabajadores, más allá del poder de la marca corporativa. De este modo, el valor, de esta última, aumenta con la suma de las marcas de los profesionales que la integran. Si quieres conocer algo más sobre este tema puedes consultar algunas de las entradas anteriores que he escrito sobre él, por ejemplo, esta.
  • INVESTIGACIÓN DE TENDENCIAS O COOLHUNTING: gestionar tu marca personal desde la perspectiva del coolhunting o investigación de tendencias te permitirá obtener ventajas competitivas muy claras. Es una manera excelente de mantenerla actualizada y de atribuirle valores que realmente encajan con lo que tu sector está demandando. En este artículo para la Asociación Española de Coolhunting te doy algunas claves sobre cómo hacerlo.
  • COMUNICACIÓN DE VALORES: lo indica, por ejemplo, el Observatorio de Empleo de AgioGlobal entre los conceptos que más despuntarán en 2016 en relación con los recursos humanos: la consolidación de los valores como elemento de gestión. En los casos a los que nos estamos refiriendo, en marketing y comunicación, la correcta transmisión de los valores de una empresa y su conexión con los de la sociedad en los que opera, resulta cada vez más importante. No en vano, estamos pasando de la concepción de la marca desde un prisma corporativo, a la marca social. Es muy importante que lo tengas en cuenta en el desarrollo de tu perfil profesional. Si, además, trabajas este aspecto sobre la base del ‘storydoing’, mucho mejor. En este artículo tienes algunas consideraciones que podrían resultarte de utilidad al respecto.

 

Espero que este post te haya resultado interesante. Si es así te animo a compartirlo. En todo caso, puedes dejar un comentario con tu opinión. Me encantará conocerla.

En los últimos tiempos se ha hablado y escrito mucho sobre la desafección política, el desencanto general de la ciudadanía respecto a los partidos, la aparición de nuevas formaciones alternativas a las tradicionales y de su influencia en aspectos claves de la tradición en España, como el comúnmente llamado bipartidismo… Se trata de síntomas de que nuestro sistema y fundamentalmente la manera de relacionarse políticos y ciudadanos demandaban cambios que no pueden ser superficiales.

Los partidos políticos en nuestro país han ido facilitando cierta profesionalización en sus estructuras, especialmente en el momento de la preparación y del desarrollo de las campañas electorales. De forma paralela, las formaciones han ido incorporando elementos propios del marketing que les han permitido explorar nuevas fórmulas para relacionarse con su electorado potencial.

Sin embargo, las investigaciones sociológicas aplicadas al ámbito político se han usado mucho menos de lo deseable para conocer los problemas y preocupaciones reales de los ciudadanos y ciudadanas. La atención de muchos políticos se centra en estos casos en la intención de voto o en la medición de la popularidad de candidatos y candidatas.

Por otra parte, la ausencia de un liderazgo político claramente definido y personalizado en estos tiempos de crisis ha coincidido con una de las mayores revoluciones comunicativas que se ha dado en la historia y que tiene que ver con Internet y, en concreto con las redes sociales. Éstas han propiciado un empoderamiento ciudadano en términos de comunicación nunca antes visto. Mediante la ‘viralidad’ hemos pasado de la máxima de “la información es poder”, que apunta al mantenimiento de contenidos relevantes en manos de unos pocos, a la convicción de que “el poder está en compartir”.

De acuerdo con los planteamientos que de forma transversal propugno en este blog para la comunicación y el marketing en general, abordo, ahora que nos encontramos en la antesala de unas elecciones generales en España, un enfoque innovador para desarrollar una nueva comunicación política que le permita conectar de manera más eficaz con la ciudadanía. Su objetivo principal es plantear una comunicación basada en valores desde la política y que estos estén alineados convenientemente con los que resulten prioritarios para los ciudadanos y ciudadanas.

NUEVO MODELO DE COMUNICACIÓN

Entiendo que las fórmulas tradicionales a las que han recurrido las formaciones políticas para comunicar con su electorado y con la población en general no son totalmente efectivas en la actualidad. Esto tiene que llevar a redefinir el modelo comunicativo para dar respuesta a las necesidades del contexto actual.

Uno de los planteamientos más innovadores que defiendo se refiere a la aplicación de la metodología propia del coolhunting. La investigación de tendencias ayudaría a orientar la comunicación política hacia la demanda real de la ciudadanía. Este enfoque implicaría, sobre todo, establecer sistemas de detección de indicios de cambio en la sociedad e interpretarlos para comprobar si son el inicio de una tendencia que pueda conducir a nuevas preferencias o hábitos de los ciudadanos y ciudadanas. Todo ello contribuiría a dar una respuesta adecuada y con mayor rapidez que hasta ahora desde la política a esos cambios sociales.

Señalo a continuación las principales claves que, en mi opinión, definen el coolhunting político y que ya expuse con más detalle en un artículo para la Asociación Española de Coolhunting:

  • Detección de indicios de cambio.
  • Adaptación de las acciones políticas a una demanda real.
  • Innovación.
  • Monitorización.
  • Interpretación de los cambios.
  • Diferenciación.
  • Seguimiento de líderes de opinión, ‘trendsetters’, ‘mavens’, ‘influencers’…
  • Trascender de lo local a lo global y al revés.
  • Anticipación.
  • Impulsar una relación más empática.

En el enfoque comunicativo que defiendo resalto la importancia en este nuevo enfoque comunicativo de valores como la empatía. Considero que esta tendría que ser la fuerza inspiradora de toda acción política. Como explica el consultor político Antoni Gutiérrez-Rubí en un artículo publicado en diciembre de 2014 bajo el título ‘La perplejidad en la política’, existe un concepto fundamental para la política que, sin embargo, no es asumido como tal por muchos de nuestros representantes, mientras crece la perplejidad de los ciudadanos ante la ausencia de respuestas. Se refiere a la empatía.

La investigación desarrollada por el coolhunting contribuye a ampliar el conocimiento de la sociedad que nos rodea y con ello puede facilitar una relación más empática de los políticos hacia los ciudadanos en general.

Jeremy Rifkin, en su ensayo ‘La civilización empática. La carrera hacia una conciencia global en un mundo en crisis’ (Paidós, Estado y Sociedad 175; 2010) analiza la evolución empática de la humanidad y la manera en la que puede influir sobre nuestro futuro. El autor hace referencia a las recientes investigaciones sobre el cerebro y el desarrollo infantil que apuntan hacia un replanteamiento de “la antigua creencia de que el ser humano es agresivo, materialista, utilitarista e interesado por naturaleza”. A este respecto, sostiene que “la conciencia creciente de que somos una especie esencialmente empática tiene consecuencias trascendentales para la sociedad”.

La comunicación es algo mucho más complejo que un simple intercambio de mensajes. En el caso de un líder, este proceso suele estar orientado hacia la acción, con lo cual debe tener la capacidad de hacerse entender y de entender a los demás para poder guiar de la manera esperada sus acciones. La empatía en comunicación tiene mucho que ver con la habilidad para escuchar, no solo con los oídos, sino con todos los sentidos, y va más allá de la visión común que tenemos de ella en el sentido de que se limita a situarnos en la piel del otro.

EL BIEN COMÚN

Otro de los conceptos fundamentales que propongo en este nuevo enfoque comunicativo está relacionado con la política como proyecto colectivo. “El político es un profesional del bien común”, ha dicho Manuel Vicent . ¿Ha dejado de ser así? Si la respuesta es afirmativa, ¿en qué momento ha ocurrido y por qué?

El concepto del bien común vinculado a la política ha estado presente en la historia fundamentalmente por la tradición filosófica aristotélica. Sin embargo, en la modernidad fue superado por una concepción más individualista. En nuestros días, aquella visión de Aristóteles comienza a adquirir nuevos bríos, renovados, eso sí.

Defiendo la necesidad urgente de darle un nuevo enfoque a la comunicación en el ámbito que nos ocupa, con el objetivo principal de situar al ciudadano en el centro. Esta perspectiva es la que debe impregnar toda acción política, no sólo comunicativa.

Para desarrollar un verdadero enfoque ciudadano en la comunicación política tenemos que superar la tentación de quedarnos en la superficie. Esta limitación es la que se ha venido dando en muchos intentos desde la política por implementar una relación más cercana con la ciudadanía a través de la comunicación. Debemos ir más allá de lo superficial, rasgar lo suficiente para penetrar en las estructuras desde las cuales modificar todo lo que resulte mejorable. Se trata, por tanto, de hurgar en lo que se nos muestra para redimensionar lo exterior desde las propias entrañas del sistema preestablecido.

En un artículo publicado por la Asociación de Comunicación Política (ACOP) en diciembre de 2014, David Redolí, que actualmente la preside, y Juan Manuel Zafra, señalan:

“La sociedad líquida que describe Zygmunt Bauman en sus textos se ha hecho vaporosa, evanescente. Los viejos mapas no sirven para movernos en la sociedad Red que describió Manuel Castell. La inestabilidad genera inseguridad y esta acostumbra a convertirse en miedo y en parálisis por norma general. Hoy priman la inmediatez, el ‘nada a largo plazo’ y la incertidumbre. Un contexto al que la política debe dar respuestas. Y, por supuesto, con la ayuda de la comunicación política”.

Los autores abordan la importancia de una gestión comunicativa protagonizada por personas que orienten sus propuestas a las demandas reales de los ciudadanos.

Es, en definitiva, el momento para que una política humanizada y mucho más empática promueva un diálogo real para hacer frente a la ausencia de comunicación efectiva, impulse la escucha como punto de partida para la acción y vaya más allá de la superficie, de manera que pueda encontrar la realidad que se oculta bajo lo visible y las claves para cambiarla a través, sobre todo, de los valores que nos permitan avanzar hacia una sociedad mejor.

Nota: Recuerda que si te ha gustado este artículo o el blog en general puedes votar por él en los Premios Bitácoras 2015. En este momento está entre los primeros clasificados en la categoría Social Media y Marketing.

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Para que una acción comunicativa, ya sea una ponencia, una presentación durante una reunión empresarial, un discurso institucional, una rueda de prensa, una entrevista, un mitin, etc.,  sea eficaz, el mensaje debe resultar comprensible, a no ser, claro, que tu objetivo sea precisamente que no se entienda.

Lo normal es que si te enfrentas a una de estas situaciones pretendas que aquello que vas a comunicar sea entendido por tus receptores. Para lograrlo te propongo tener en cuenta una serie de consejos que podrían resultarte de utilidad:

ComicConferencia

PREPÁRATE: por mucha destreza que alguien tenga a la hora de hablar en público, la formación general en relación con el tema que se va a tratar y la preparación concreta previa son fundamentales. Todo ello dará seguridad al orador y este aspecto será transmitido al auditorio, de manera que será más fácil que aquél parezca convincente. Ésta es también una de las claves para combatir el conocido como miedo escénico. En este paso debes tener en cuenta elementos tan importantes como el tipo de auditorio ante el que vas a exponer tus mensajes, el contexto, el tiempo del que dispondrás…

ENTIÉNDETE: para que los demás nos comprendan primero debemos entendernos a nosotros mismos. Haz un esfuerzo en este sentido y si no tienes claro el significado de algo, mejor evita hablar de ello.

– CRÉETE: la falta de convicción propia en lo que uno o una está comunicando es fácilmente perceptible y, en consecuencia, genera desconfianza. Creer en lo que dices es esencial para lograr que los demás también lo hagan.

EMOCIÓNATE: en estos tiempos de sobreestimulación comunicativa, de sobreexposición informativa, emocionar a través de la comunicación adquiere aún más valor. Esto no quiere decir que sumerjas a tu público en un entorno plañidero. Quiere decir que para llegar al cerebro de las personas, antes te ocupes de dejar un recuerdo emotivo en su corazón. Si logras interiorizar tu mensaje hasta el punto de hacerlo tan tuyo que te emociones al compartirlo, transmitirás más fácilmente esa emoción a quienes te estén escuchando.

SERÉNATE: ante todo mantén la calma. Hay muchas posibilidades de que gran parte de tu intervención no salga como lo habías previsto. No obstante, en tu preparación previa también has tenido en cuenta esto, de manera que incluso en la espontaneidad estarás controlando de algún modo tu acción comunicativa. Por otra parte, el miedo puede paralizar, pero puedes aprender a controlar tus emociones para que esto no ocurra.

– ESCÚCHATE: nada mejor para adquirir nuevas habilidades que aprender de los errores. Analízate de forma humilde, aunque sin flagelaciones innecesarias. Si te has equivocado y lo asumes como una experiencia, será más probable que la próxima vez lo hagas mucho mejor. En la acción de escuchar no olvides la importancia del feedback con tus receptores, lo cual te ayudará también a mejorar.

Como comprobarás, en gran medida la clave está en comenzar por ti como primer receptor al que tendrás que entender y emocionar para finalmente convencer.

Por otra parte, deberás asegurarte de que tu discurso sea claro y que se mantenga en sintonía con tus gestos. Recuerda: todo comunica. En este sentido, no olvides que comunicación verbal y no verbal deben convivir en armonía durante tu intervención. Puedes emplear la segunda para enfatizar la primera. Además, ejemplifica para hacer más compresible su mensaje y promueve la cercanía suficiente con tus receptores de manera que aumente la conexión con éstos.

Finalmente, recuerda, si algo no sale como esperabas, si te equivocas, una buena opción para salir de esa situación podría ser reírte de ti mismo o de ti misma con sutileza y, a partir de ahí, continuar trabajando para alcanzar los objetivos comunicativos que te habías marcado, reformulando todo aquello que sea preciso.