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Para que una acción comunicativa, ya sea una ponencia, una presentación durante una reunión empresarial, un discurso institucional, una rueda de prensa, una entrevista, un mitin, etc.,  sea eficaz, el mensaje debe resultar comprensible, a no ser, claro, que tu objetivo sea precisamente que no se entienda.

Lo normal es que si te enfrentas a una de estas situaciones pretendas que aquello que vas a comunicar sea entendido por tus receptores. Para lograrlo te propongo tener en cuenta una serie de consejos que podrían resultarte de utilidad:

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PREPÁRATE: por mucha destreza que alguien tenga a la hora de hablar en público, la formación general en relación con el tema que se va a tratar y la preparación concreta previa son fundamentales. Todo ello dará seguridad al orador y este aspecto será transmitido al auditorio, de manera que será más fácil que aquél parezca convincente. Ésta es también una de las claves para combatir el conocido como miedo escénico. En este paso debes tener en cuenta elementos tan importantes como el tipo de auditorio ante el que vas a exponer tus mensajes, el contexto, el tiempo del que dispondrás…

ENTIÉNDETE: para que los demás nos comprendan primero debemos entendernos a nosotros mismos. Haz un esfuerzo en este sentido y si no tienes claro el significado de algo, mejor evita hablar de ello.

– CRÉETE: la falta de convicción propia en lo que uno o una está comunicando es fácilmente perceptible y, en consecuencia, genera desconfianza. Creer en lo que dices es esencial para lograr que los demás también lo hagan.

EMOCIÓNATE: en estos tiempos de sobreestimulación comunicativa, de sobreexposición informativa, emocionar a través de la comunicación adquiere aún más valor. Esto no quiere decir que sumerjas a tu público en un entorno plañidero. Quiere decir que para llegar al cerebro de las personas, antes te ocupes de dejar un recuerdo emotivo en su corazón. Si logras interiorizar tu mensaje hasta el punto de hacerlo tan tuyo que te emociones al compartirlo, transmitirás más fácilmente esa emoción a quienes te estén escuchando.

SERÉNATE: ante todo mantén la calma. Hay muchas posibilidades de que gran parte de tu intervención no salga como lo habías previsto. No obstante, en tu preparación previa también has tenido en cuenta esto, de manera que incluso en la espontaneidad estarás controlando de algún modo tu acción comunicativa. Por otra parte, el miedo puede paralizar, pero puedes aprender a controlar tus emociones para que esto no ocurra.

– ESCÚCHATE: nada mejor para adquirir nuevas habilidades que aprender de los errores. Analízate de forma humilde, aunque sin flagelaciones innecesarias. Si te has equivocado y lo asumes como una experiencia, será más probable que la próxima vez lo hagas mucho mejor. En la acción de escuchar no olvides la importancia del feedback con tus receptores, lo cual te ayudará también a mejorar.

Como comprobarás, en gran medida la clave está en comenzar por ti como primer receptor al que tendrás que entender y emocionar para finalmente convencer.

Por otra parte, deberás asegurarte de que tu discurso sea claro y que se mantenga en sintonía con tus gestos. Recuerda: todo comunica. En este sentido, no olvides que comunicación verbal y no verbal deben convivir en armonía durante tu intervención. Puedes emplear la segunda para enfatizar la primera. Además, ejemplifica para hacer más compresible su mensaje y promueve la cercanía suficiente con tus receptores de manera que aumente la conexión con éstos.

Finalmente, recuerda, si algo no sale como esperabas, si te equivocas, una buena opción para salir de esa situación podría ser reírte de ti mismo o de ti misma con sutileza y, a partir de ahí, continuar trabajando para alcanzar los objetivos comunicativos que te habías marcado, reformulando todo aquello que sea preciso.

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Are you looking for inspiration for effective communication? I suggest some of the best speeches of all time and analyze the key features.

¿Estás buscando inspiración para una comunicación eficaz? Te animo a recordar algunos de los mejores discursos de la historia y a analizar algunas de sus principales características.

‘An iron curtain has descended across the Continent’ (‘Una cortina de hierro ha descendido a través del continente’),  Winston Churchill (1946).

‘New frontier’, John F. Kennedy (1960) (discurso de aceptación de la nominación como candidato a la Presidencia en la Convención Nacional Demócrata).

‘Ask not what your country can do for you; ask what you can do for your country’ (‘No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país’), Kennedy (1961).

‘I have a dream’ (‘Tengo un sueño’), Martin Luther King Jr. (1963).

‘An ideal for which I am prepared to die’ (‘Un ideal por el cual estoy preparado para morir’), Nelson Mandela, 1964.

Ernesto Che Guevara at the United Nations (Che Guevara ante la ONU), 1964.

–  Barack Obama accepts Democratic nomination (discurso de aceptación por parte de Obama de la nominación como candidato del Partido Demócrata a la Presidencia), Denver (2008)

Obama election victory (discurso tras su primera victoria en las elecciones presidenciales), Chicago (2008).

Revisando algunos de los grandes discursos de la historia salta a la vista en primer lugar que la mayoría están pensados para insuflar optimismo en el auditorio y apelan a la unidad. El recurso a la comunión ante las adversidades es frecuente como motor de cambio y antídoto para superar las dificultades. Esas serán seguramente algunas de las claves del discurso que pronunciará el presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama, mañana martes en Washington. Los recuerdos a Martin Luther King Jr. serán inevitables.

Todos estos discursos han tenido una trascendencia mucho más allá del momento en el que fueron pronunciados. Ninguno de ellos es plano. Todos parecen estar minuciosamente calculados en la forma, el fondo y, también, en relación con las posibles consecuencias. Están fundamentalmente dirigidos a lo más profundo de cada uno de los que tuvieron la ocasión de escucharlos, están destinados a movilizarlos, a hacerlos actuar o a conmoverlos.

Ésta es una selección de algunos de los más importantes, con cuyo contenido podremos estar más o menos de acuerdo, pero que han marcado hitos en la Historia reciente. A ellos habrá que sumar, con total seguridad, el que pronuncie Obama mañana martes en la gala inaugural de su mandato al frente de la Casa Blanca.

Advierto que me he quedado extremadamente corta en la selección. Se queda un gran número en el tintero, por lo que será necesaria una segunda parte. De momento ahí van algunos:

– En ‘An iron curtain has descended across the Continent’ (‘Una cortina de hierro ha descendido a través del continente’), el ex primer ministro británico Winston Churchill se apropiaba de la expresión popularizada por el propio Joseph Goebbels de ‘El telón de acero o la cortina de hierro’. En una conferencia en Fulton, Missouri, pronunciada el 5 de marzo de 1946, habla sobre la división de Europa, recorrida por una línea divisoria entre los países alineados en la esfera soviética y los que no lo estaban. Este discurso pasaría a la historia como origen de la Guerra Fría.

 

 

‘Our policy is directed not against any country or doctrine but against hunger, poverty, desperation and chaos’  (‘Nuestra política está dirigida no contra ningún país, sino contra el hambre, la pobreza, la desesperación y el caos’) fue pronunciado en la Universidad de Harvard el 5 de junio de 1947 por el secretario de Estado Norteamericano, George Marshall. En él explica el programa diseñado para la recuperación de países europeos devastados por la guerra. Estas medidas reunidas bajo el conocido como Plan Marshall le valieron el Premio Nobel de la Paz en 1953.

– Recojo aquí dos de John F. Kennedy. El primero (incluido aquí en dos partes) fue pronunciado el 15 de julio de 1960 en la Convención Nacional Demócrata, en Los Ángeles. El joven senador acepta en él la nominación de su partido para la Presidencia e inaugura una nueva era en la política norteamericana, a la que bautiza como ‘New frontier’. El segundo es el archiconocido ‘Ask not what your country can do for you; ask what you can do for your country’ (‘No preguntes lo que tu país puede hacer por ti; pregunta lo que tú puedes hacer por tu país’)

 

 

– El discurso más evocado en la antesala de la llegada a la Casa Blanca del primer hombre negro elegido presidente en los Estados Unidos es ‘I have a dream’ (‘Tengo un sueño’), pronunciado por el gran defensor de los derechos civiles, de la libertad y de la igualdad entre todas las personas, independientemente de su raza, Martin Luther King Jr. Tuvo lugar ante el Monumento a Lincoln, en Washington, el 28 de agosto de 1963. Merece la pena verlo íntegro una, dos, tres veces… y observar hasta qué punto transmite la emoción que él mismo siente al hablar.

 

 

‘An ideal for which I am prepared to die’  (‘Un ideal por el cual estoy preparado para morir’) fue pronunciado por Nelson Mandela, símbolo de la lucha contra el Apartheid en Sudáfrica, el 20 de abril de 1964. Antes de oír su sentencia a cadena perpetua dijo ante la corte de blancos: “I have fought against white domination, and I have fought against black domination. I have cherished the ideal of a democratic and free society in which all persons live together in harmony and with equal opportunities. It is an ideal which I hope to live for and to achieve. But it needs be, it is an ideal for which I am prepared to die” (‘He combatido la dominación blanca, y he combatido la dominación negra.  He buscado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas vivan juntas en armonía y en igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero poder vivir para verlo realizado. Pero si es necesario, es un ideal por el cual estoy preparado para morir”.

 

Intervención de Ernesto Che Guevara en la Asamblea General de la ONU en 1964. Habló, de forma impactante, de cómo el imperialismo, según él, había pretendido “hacer creer que la coexistencia pacífica es de uso exclusivo de las grandes potencias de la tierra”. 

– Dos discursos de Barack Obama. El de su aceptación oficial de la nominación del Partido Demócrata para la carrera presidencial en Denver, en agosto de 2008, y el de la noche de la victoria electoral, en Chicago, el 4 de noviembre del mismo año.