Posts etiquetados ‘medios de comunicación’

Como sabréis quienes me seguís habitualmente, desde hace unos meses formo parte del Comité de la iniciativa “Mujeres Líderes de las Américas”, puesta en  marcha por la Sección de Apoyo a las Instituciones Representativas de la Organización de Estados Americanos (SAIR/OEA) y la Fundación Ciencias de la Documentación. El objetivo principal es establecer un espacio de encuentro y generación de ideas entre mujeres líderes de los países miembros para inspirar a otras y mejorar sus capacidades y habilidades en las áreas política, corporativa y social, con las tecnologías de la información como eje vertebrador.

En este marco se está celebrando una serie de cursos online gratuitos (mooc) orientados a ofrecer en forma de testimonios por parte de las integrantes del Comité sus experiencias, conocimientos, publicaciones, buenas prácticas, etc., en materia de equidad de género y empoderamiento femenino. A mí me corresponderá participar esta semana en uno dedicado a analizar la visibilidad de la mujer como líder y su tratamiento en general en los medios de comunicación.

Captura de pantalla 2017-06-03 a las 12.08.46

Me encantará verte en la plataforma online estos días y poder conversar contigo sobre un tema tan interesante en el que he tenido la oportunidad de aportar mi visión. Yo entiendo que en la sociedad de la información los medios de comunicación representan un poderoso instrumento socializador y ejercen una potente influencia sobre las creencias y actitudes de las personas destinatarias de sus contenidos, así como en la conformación de sus valores. En este sentido, su papel es clave a la hora de promover el avance necesario hacia una sociedad igualitaria. Sin embargo, numerosos estudios señalan cómo la aparición y representación en ellos de la mujer se alejan de los criterios imprescindibles para que sea observada en condiciones de igualdad respecto a los hombres (ver, por ejemplo, el informe “Ojos que no ven: cobertura mediática y género en las elecciones latinoamericanas”, coeditado por ONU Mujeres).

 

Captura de pantalla 2017-07-03 a las 8.03.58

Algunas de las participantes que aportarán sus testimonios en el curso.

 

En los últimos tiempos, con motivo fundamentalmente del desarrollo de Internet y, en concreto, de las redes sociales, se ha producido una democratización de la comunicación que conlleva al mismo tiempo una “desintermediación” cada vez mayor. Esto significa que los roles de emisores y receptores se intercambian continuamente y que el poder de prescripción no es exclusivo ya de los medios. Asimismo, la capacidad de influencia de los ciudadanos y ciudadanas ha crecido de manera muy destacada. En este nuevo contexto las mujeres tenemos la oportunidad de comunicar con un enfoque orientado hacia el liderazgo para ganar visibilidad, aparecer como referentes ante la sociedad y abrir caminos para alcanzar la igualdad real. 

 

MATERIAL COMPLEMENTARIO PARA EL MOOC #MUJERESLÍDERESAMÉRICA

PONENCIA “COMUNICAR PARA LIDERAR” EN EL SAN FRANCISCO INTERNATIONAL WOMEN ENTREPRENEURS FORUM.

PONENCIA EN LA JORNADA “TECNOLÓGICAS: MUJERES EN DIGITAL”.

ENTREVISTA EN TV.

ENTREVISTA EN RADIO (A PARTIR DEL MINUTO 25).

 

Si quieres participar en este mooc, coordinado por la secretaria general de la Fundación Ciencias de la Documentación, Auxiliadora Martín, o en los demás que se realicen, te animo a darte de alta en la plataforma en este enlace: https://documentalistas.org/campus/login/index.php

Anuncios

Os dejo este artículo de opinión en el que reflexiono sobre los crímenes machistas ocurridos este verano en España y el papel de los medios de comunicación en la lucha contra la violencia de género.

CONTRA LOS MONSTRUOS

No voy a cometer el error de juzgar a un presunto asesino antes de que lo haga la Justicia, pese a las evidencias. Y en el caso de que haya sido ese chico detenido en Rumanía el monstruo que ha asesinado a las dos muchachas, tampoco voy a llamarlo loco o demente. La tendencia a asociar demencia y homicidio estigmatiza a los enfermos mentales, que, ni mucho menos, tienen por qué ser asesinos.

Quien las haya matado es simplemente un monstruo, un ser “humano”, lamentablemente, pero ante todo un monstruo cruel. Nos cuesta creer que una persona albergue tanta maldad y, sin embargo, es así.

Los crímenes machistas que se han producido este verano llenarán algunos días más portadas en prensa, portales de Internet o aperturas de informativos en radio o televisión. Pasará entonces la atención sobre ellos y, en consecuencia, sobre una realidad que, no obstante, seguirá ahí y mantendrá en peligro a muchas mujeres.

La violencia machista llevada hasta sus últimas consecuencias es la peor cara de una sociedad que mientras se autodenomina desarrollada relega a la mujer a la posición más débil; en la que se ha cerrado los ojos y los oídos generación tras generación ante casos de maltrato, porque se consideraban “domésticos”; en la que la población femenina debe trabajar una media de 79 días más al año que un hombre para ganar lo mismo por el mismo trabajo; en la que ellas tienen que cotizar once años y medio más que un homólogo masculino para alcanzar la misma pensión (fuente: Informe de UGT); en la que se jalea al “machito más cabrón” y se censura a la “zorra”; en la que lo cojonudo es lo bueno y algo coñazo es lo malo; en la que el feminismo no se considera una defensa de la igualdad, sino una doctrina errática de radicales de izquierda…

Sobre todo, me niego a aceptar que el desarrollo de una sociedad sea esto: un goteo incesante de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas que, tras ocupar nuestra atención informativa unos instantes, quizá unos días, caigan en el olvido, como tantas otras.
Creo que el mejor homenaje que podemos hacer a las víctimas es alzar nuestra voz para que sus casos sigan vivos en nuestra memoria colectiva, para pedir a todos los gobiernos, sin excepción, y empezando por el central, que trabajen de la mano para acabar con esta lacra, para que eduquemos entre todos y todas a las nuevas generaciones en la defensa de la igualdad, en el respeto mutuo, sin distinción de derechos por género…
Seguramente nunca podremos evitar la existencia de monstruos, pero, al menos, podremos lograr que quienes se encuentren ante la terrible situación de enfrentarse a ellos sepan que no están solas. Llevarán la fuerza de nuestra unión, esa vez sí, como sociedad desarrollada.