Irene Prieto, empresaria: “Para innovar rodéate de las personas oportunas y no escuches a derrotistas”


En los últimos meses, con motivo de la situación tan complicada que hemos atravesado como sociedad, he estado impregnándome de experiencias de las que pudiera extraer un aprendizaje y que pudieran servir de inspiración a mi comunidad, a las personas que me siguen. Me he centrado en aspectos que considero especialmente relevantes en este mundo al que llaman VUCA (acrónimo inglés correspondiente en español a volátil, incierto, complejo y ambiguo): el liderazgo y la innovación. Estoy compartiéndolas de uno u otro modo (vía pódcast, canal de Youtube, redes sociales…). En este caso me gustaría inaugurar este nuevo espacio en mi web acercándoos a quienes no la conozcáis a Irene Prieto.


Desvirtualicé a la protagonista de esta primera historia hace aproximadamente un año en uno de esos días calurosos habituales en el verano de Madrid, lejos de la realidad anormal actual a la que llaman nueva normalidad. Nos encontramos en la sede de la empresa que dirige, ESSAE, Escuela Superior de Auxiliares y Expertos, ubicada en un barrio muy exclusivo de la ciudad. Este detalle me llamó la atención, ya que el público que suele acceder a la formación que ofrece está alejado precisamente de esos entornos que parecen reservados para personas con otro poder adquisitivo. Las instalaciones ocupan una casa tipo chalet con mucha luz y terrazas para recrearse al aire libre entre clase y clase.

La autora de la entrevista, María José Bayo, con Irene Prieto en la sede de ESSAE en Madrid.


Este cuidado minucioso del espacio y de cada uno de los elementos que lo componen y hacen único es frecuente en ESSAE gracias a la intervención directa de su directora general, la mujer de la que hablamos. La siguiente vez que nos vimos en persona corroboré este hecho al conocer la sede de la empresa en pleno centro de Sevilla. Irene Prieto proclama la igualdad de oportunidades y la defiende desde la acción facilitando que personas de barrios periféricos puedan formarse con la máxima dignidad en lugares emblemáticos.


En esta segunda ocasión en la que coincidimos nos vimos obligadas a mantener la distancia de seguridad. La pandemia avanzaba. Dos días más tarde se decretaba el estado de alarma y nos confinábamos. Poco después me decía:


“Como cualquier persona estoy viviendo el momento con incertidumbre y prudencia, pero esperanzada en que esto pase pronto y podamos volver a disfrutar de nuestra vida normal. Como empresaria he tenido varios momentos. Después del shock inicial nos pusimos a trabajar y planificar la mejor forma de seguir adelante y sobre todo de no parar los motores”.

Irene prieto


Me cuesta imaginar a Irene Prieto frenando. Solo es frecuente la presencia de esta palabra en su vocabulario por su lucha como patrona de la Fundación Freno al Ictus. La veo dirigiendo al mismo tiempo que continúa creando, proyectando cómo seguir generando oportunidades laborales, emprendiendo.

La empresaria Irene Prieto.


Pregunta. ¿De qué modo está liderando el camino hacia la innovación de su compañía?

Respuesta. Una vez que te sobrepones al momento inicial debes sacar energía y poner el foco en aprender e innovar. Para ello es imprescindible rodearte de las personas adecuadas y no escuchar a los derrotistas. Cuando estás en el abismo sacas fuerzas y talento de donde no sabías que los podías obtener. Las fuentes de inspiración son muchas. Debes centrarte y exprimir cada recurso para sacar cosas nuevas. Escuchar a todo tipo de expertos, colaborar en proyectos altruistas y ayudar en lo que puedas. De ahí surgen las buenas ideas. Lo digo por experiencia propia y ahora me ha vuelto a suceder.


Una niña soñadora


Cuentan que esta salmantina ya se mostraba inquieta, soñadora e imaginativa desde edades tempranas. Se veía a sí misma en las profesiones más diversas: bailarina, profesora, abogada, pediatra, arqueóloga… En todo caso, quienes la conocían tenían claro que llegaría hasta donde se propusiera por el tesón y la pasión que mostraba al hacer las cosas y por su valentía.
Finalmente estudió Turismo y fue azafata del AVE, guía turística, miembro del equipo de animación en hoteles de lujo… Un día, al impartir un curso para mujeres que querían emprender en su sector, se dio cuenta de que su vocación era la formación. En consecuencia, diseñó su propia oferta formativa y fundó su actual empresa, que en la actualidad ofrece cursos en diversos puntos de España.


En pleno confinamiento le pedí consejos para las personas que acabaran de emprender y se hubieran topado de bruces con una realidad para la que probablemente no estuvieran preparadas. Ella insistía en “estar cerca de quienes sean capaces de ver la oportunidad por más catastrófico que sea el problema”. A este respecto, precisaba que “cuanto más multidisciplinares, mejor”. “No importa que la charla no sea especializada en tu sector”, aconsejaba Irene Prieto, “hay muchas oportunidades de asistir a foros virtuales gratuitos donde profesionales con cachés muy altos dan su opinión sobre diferentes aspectos de esta crisis”. En este sentido, defendía escuchar y ponerse el objetivo de al menos quedarnos con un consejo al día. “Cuando menos lo esperes te surgirá esa idea que decidirás poner en práctica y hará que tu proyecto empiece a ver la luz de nuevo”.


Irene Prieto tiene la capacidad de identificar líderes cercanos que puedan contribuir a amplificar el impacto positivo de su trabajo. La consideración y puesta en valor objetiva de estos perfiles suele resultar muy útil para personas con cargos directivos, como es su caso. El papel de los “microliderazgos”, como me gusta llamarlos, es fundamental en momentos de incertidumbre, ya que se convierten en una brújula en la cotidianidad. No son “micro-“ por un desempeño menor del liderazgo, sino por incidir de manera directa en espacios más pequeños de aquellos que consideramos “grandes” líderes.


Nuestra protagonista menciona “sin duda” como referentes próximos a los miembros de su equipo directivo: “A mi directora de Finanzas, Prado, mi directora de Formación, Carmen, y mi director Comercial, Miguel Ángel”. Sostiene que “son muy diferentes los tres pero comparten los mismos valores”. “Eso –según comenta– hace que haya múltiples discusiones muy constructivas y que el equipo funcione de maravilla”.

Irene Prieto, fundadora de ESSAE y de Cubit Business School.


P. ¿Hay algún evento, algún hito de su trayectoria que le haya servido como guía para hacer frente en mejores condiciones a esta situación?

R. “Sin duda la edad y la experiencia te hacen más sabia. Logras tener más templanza, mirarlo todo con perspectiva y saber que si aguantas saldrás adelante. Como ESSAE la fundé en 2007, justo cuando se iniciaba la peor crisis económica que ha sufrido el mundo en tiempos modernos, ya soy toda una maestra en sortear dificultades y sacar provecho donde parece que no hay esperanza.


P. Me consta que es muy solidaria y que en gran medida encuentra su propia felicidad al aportar felicidad a los demás. ¿De qué manera está ayudando a otras personas en esta crisis?


R. “Ayudo en todo lo que sé y puedo. Disfruto mucho haciéndolo. Es muy gratificante y las personas a las que ayudo me dan siempre más de lo que yo doy”.


Acabo esta conversación en un momento de desasosiego para mucha gente, sin embargo, Irene Prieto está proyectando su nueva idea de negocio y vaticina que tendrá éxito. A quienes no han encontrado una oportunidad entre la incertidumbre les dice que “siempre hay luz, por más que tengamos momentos malos, noches en vela, conversaciones incómodas y decisiones difíciles”. Piensa que así es la vida y que “lo que de verdad importa no lo puedes controlar”, por lo que es preciso mantener la calma, estar centrada o centrado y “ponerte a caminar”.


Si quieres descubrir más sobre la trayectoria de Irene Prieto te animo a hacer click aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.