A Mariano Rajoy, mal asesorado, le han dicho que ya no debe ser más Mariano Rajoy y él ha decidido intentar reinventarse por enésima vez, en lo que se vaticina un probable nuevo fracaso. Quizás influenciado por la falsa creencia de que Barack Obama lo copiaba por recurrir a su famosa «niña» y anestesiado por el célebre triunfo del cambio en Estados Unidos, el presidente del PP ha decidido emular sin tapujos al nuevo mandatario de la Casa Blanca.
La inspiración en los nuevos aires que puede instaurar Obama en la política en general, más allá de las fronteras norteamericanas, será bienvenida por muchos, incluida una servidora. Sin embargo, la imitación desvergonzada, venga de las filas del Partido Popular, o de otras, roza el ridículo. Recientemente, tuvimos el ejemplo en la campaña del candidato del PP en las elecciones vascas, Antonio Basagoiti, al recurrir a la misma música que el entonces candidato demócrata, después de protagonizar otros casos de plagio.
Al igual que Obama en su discurso de investidura, Rajoy ha decidido hablar ahora de valores, de unidad y de patriotismo frente a la crisis. A la mímesis la bautiza como «nuevo patriotismo». ¿No os suena? En su discurso de hoy en la clausura del Foro Abierto de Militantes del PP, en la misma línea del presidente norteamericano apela a la ilusión, la esperanza y al cambio frente a la amargura, los sueños rotos y el miedo. En relación con esto último alude al presidente Roosevelt y a su famosa frase sobre la necesidad de superar cualquier temor, porque éste es nuestro principal enemigo.
La constante búsqueda de liderazgo lleva a Rajoy a tratar de romper continuamente consigo mismo, ahora copiando a Obama. Para ilustrarlo podríamos remontarnos a su intervención en el último debate de investidura, tras haber perdido de nuevo las elecciones generales frente a Zapatero. Al comparar la parte dedicada a la economía con la de hoy se nota, aún más si cabe, la intención de emular al presidente norteamericano.
Rajoy:
Algunos han olvidado que la verdadera prosperidad nace del ejercicio continuado de valores que hacen fuerte a la persona y su papel en la sociedad.
El individualismo posesivo y consumista que algunos han fomentado hasta el infinito, la cultura de la satisfacción inmediata y la del beneficio a cualquier precio, no son instrumentos para construir una sociedad mejor.
Descuidar la prudencia, la austeridad, la sencillez, los valores aprendidos de nuestros mayores y sustituir la paciencia laboriosa del artesano por las prisas y por las escaramuzas del especulador, han debilitado los fundamentos morales de nuestra sociedad. Esa es una enseñanza de la crisis.
Obama:
Puede que nuestros retos sean nuevos. Puede que los instrumentos con los que nos enfrentarnos a ellos sean nuevos. Pero esos valores de los que depende nuestro éxito – el trabajo duro y la honestidad, la valentía y el juego limpio, la tolerancia y la curiosidad, la lealtad y el patriotismo – estas cosas son antiguas. Estas cosas son verdaderas. Han constituido la fuerza silenciosa de nuestro progreso a lo largo de nuestra historia. Por tanto, lo que se requiere es un retorno a estas verdades. Lo que ahora se nos pide es una nueva era de responsabilidad, un reconocimiento por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestro país y el mundo, obligaciones que no aceptamos a regañadientes, sino que asumimos de buena gana, con la seguridad de saber que no hay nada tan satisfactorio para el espíritu, tan determinante de nuestro carácter, como el darlo todo ante una tarea difícil.
Rajoy:
Tenemos que limpiar el buen nombre del futuro para que la ilusión de vivir devuelva lo antes posible la alegría a los españoles. España sin ilusión por el futuro pierde su identidad más auténtica.
Hace ya muchos años el presidente Roosevelt dijo en un momento que podría parecerse al presente: “sólo hay que tener miedo al miedo mismo”.
Hoy, en España, lo veis todos los días, el verdadero enemigo es el miedo al futuro y la verdadera valentía es la de aquellos que están dispuestos a trabajar sin desmayo por la esperanza. Esa es hoy la verdadera valentía.
Os diré una cosa que la creo profundamente.
Hay motivos para la esperanza y el primero es la sociedad española.
Son los españoles que trabajan duro, que madrugan, que trasnochan en turnos agotadores, que se ocupan de sus hijos, de sus nietos, de sus mayores, de sus semejantes.
Obama:
Hoy os digo que los retos a los que nos enfrentamos son reales. Son graves y son muchos. No los vamos a poder superar fácilmente ni en un corto periodo de tiempo. Pero quiero que Estados Unidos sepa algo: vamos a superarlos.En este día nos reunimos porque hemos elegido la esperanza por encima del miedo, la unidad de propósito por encima del conflicto y la discordia
